Actualidad

La Due Diligence y su importancia como fase previa al a compraventa de una empresa

La decisión de adquirir una empresa es siempre complicada. Dejando de lado los parámetros económicos que deben constituir la verdadera motivación del empresario adquirente, resulta evidente que deben llevarse a cabo las actuaciones de comprobación e investigación de la mercantil que vamos a comprar con la máxima cautela o con la diligencia debida (entroncando con el significado de la expresión anglosajona Due Diligence).

Nuestra intención es la de explicaros el procedimiento previo a la consumación de la adquisición de la empresa y que tiene como objetivo principal facilitar al comprador el mejor conocimiento posible de la realidad jurídica y económica de la mercantil.

En esencia se trata de la revisión de la totalidad de los aspectos relativos a la actividad de la empresa (jurídicos, contables, financieros, medioambientales, productivos..).

A la hora de ejecutar la due diligence podemos diferenciar tres fases:

1.- Encargo y determinación del procedimiento a seguir:

– Se deben identificar todos los documentos a examinar para lo cual elaboraremos la oportuna lista de documentos.

2.- Recogida de información y documentación:

– Determinación del modo en que se aportará la documentación.

– Plazos: para la recogida de la documentación y para la conclusión del examen.

– Identificación de las personas de la empresa responsables de aportar la información.

3.- Análisis completo y global a cargo de nuestros profesionales y emisión del informe final.

– El informe recogerá el resultado final del análisis de la información recopilada y se divide en tres partes:

Introducción: descripción del objeto de revisión y de los métodos empleados.

Desarrollo o cuerpo del informe: donde se desarrolla mediante resumen cada una de las áreas analizadas.

Conclusión: momento en que se detallarán las irregularidades detectadas, sus consecuencias y, cuando sea posible, las soluciones a las mismas.

Desde un punto de vista práctico el resultado de la due diligence nos permitirá:

Por un lado, conocer la situación jurídica y económica de la empresa, poniendo de manifiesto no sólo ilegalidades o deudas ocultas sino también la existencia de riesgos jurídicos que pudieran resultar insalvables.

Por otro lado, valorar en su justa medida la empresa permitiendo determinar si la oferta inicial propuesta por el comprador se ajusta al resultado final. La existencia de dificultades, riesgos o deudas puede provocar el desistimiento de la operación o en su caso la rebaja del precio de compraventa.

La mejor decisión no es comprar o no comprar sino tomar una decisión fundamentada y justificada que sólo podemos tomar tras contratar una due diligence.